MUJER MAPUCHE CARINA CARRIQUEO

YO SOY MAPUCHE

CARINA CARRIQUEO, CANTORA

En territorio Patagónico, extremo austral de Sudamérica, la naturaleza se revela. Tras la cordillera de los Andes, a punta de flecha, se rasga el horizonte y se hace el alba. Sagrado, entre glaciares, lagos y pehuenes, aparece el paisaje.

Tras las montañas, cargado de silencios milenarios y rocosos, asoma un senderito que se contonea siguiendo un arrullo. A orillas del fuego, nace una niña cantando…

El pueblo mapuche, desde el principio, se sabe parte de la naturaleza y le anda improvisando alabanzas, brotando un tail para celebrarla. La escarcha, los ríos, el sol de la araucaria o la conversa al zorro del camino avivan el corazón mapuche que al son del kultrún va hilando siglos y plata. Hondo susurra una machi y arremolina el destino, la voz del pueblo no calla.

MUJER MAPUCHE, CANTORA

Carina Carriqueo, cantora mapuche, comparte con el mundo las conversas de sus mayores y los espíritus de su cielo. Enlazada a la tierra, vuelca en su voz la cultura originaria Mapuche. Canta sus historias a capella y en kultrún, y va dejando el rastro de quienes sobrevivieron al paso arrasador de la historia. Su canto salpica arroyos y cascabeles rituales, abre paisajes y aviva el fuego.

Pronto publicara su libro de recetas y relatos ancestrales. SEGUILA EN YOUTUBE

MAPUCHE, PUEBLO ORIGINARIO

La comunidad Mapuche, habita el territorio patagónico hace miles de años.

Su nombre Mapu-tierra- y Che-gente-, gente de la tierra, expresa su identidad, los principios fundamentales de su cultura y su vida espiritual.

Los Mapuche, pueblo originario, se reconocen parte de la tierra, jamás sus dueños. Son parte del wall mapu, y
también el calfu huenu mapu, azul territorio de arriba, el cielo.

Este pueblo fuerte y respetuoso de su historia, desarrolló un alto nivel de vida basado en actividades agro-pastoriles y en importantes industrias domésticas como la platería, la cestería y el tejido.

SAYHUEQUE, LIDER MAPUCHE

Sayhueque, último cacique Mapuche, de padre araucano y madre tehuelche, gobernó la nación con justicia. Fue su lanza la última en caer ante el ejército argentino, poniendo fin a la mal llamada «Campaña del Desierto», en la que luchó por la libertad y la cultura de su gente. Sobre él dijo el Perito F. Moreno: «Sayhueque es el jefe principal de la Patagonia y manda las siete naciones aborígenes que viven en esos parajes: araucanos; picunches; mapuches; huiliches; tehuelches; agongures y traro huiliches». Para el año 1870, Sayhueque gobernaba su «País de las Manzanas» con cuarenta mil almas en el sur del Neuquén y apoyado por cinco mil lanzas. Estableció sus tolderías en Caleufú, a orillas del río Collón Curá, en un valle boscoso cerrado por montañas. Allí cultivaron la tierra y criaron a sus animales. En 1885 Sayhueque, rindió su lanza en Junín de los Andes. Ya sometido, fue trasladado a Buenos Aires. Finalmente logró que se le reconociera en propiedad una porción de tierra. Fue trasladado, junto a su gente, al valle de Genua, en la provincia de Chubut. Allí murió en 1903, ya lejos de sus fértiles pagos de Caleufú.

En la actualidad, la comunidad Mapuche comparte sus espacios ancestrales con los no Mapuche, manteniendo viva su cultura, sus creencias y ceremonias. El pueblo originario Mapuche vive en permanente diálogo intercultural y convive con el misterio de la naturaleza que impregna su cosmovisión.

P.H. FEDERICO SOTO
BANDERA MAPUCHE

CEREMONIAS MAPUCHE
WE TRIPANTU: celebración del año nuevo
NGUILLATÚN: petición de bienestar
NGUELLIPÚN: petición de misericordia
KAMARIKÚN: acción de gracias

EL NGUILLATÚN es la expresión religiosa más importante del al comunidad, un diálogo con Ngenechén, su único Dios. La ceremonia; rogativa ancestral, conecta a la comunidad con el mundo de las fuerzas espirituales para pedir bienestar, fortalecer la unión del pueblo o agradecer los beneficios recibidos. Son tres días sagrados dedicados a la oración ritual y la unión con los seres espirituales superiores. El Nguillatín se realiza dos veces al año, antes de la siembra y de la cosecha de los frutos.

El WE TRIPANTU “año nuevo” o “salida del nuevo sol”, es la fiesta sagrada que celebra un nuevo ciclo. Cada 21 de junio, el pueblo mapuche celebra su año nuevo, el reverdecer de la tierra, la renovación del ciclo natural. La comunidad se reúne desde la puesta del sol hasta a celebrar, reflexionar, compartir las charlas, los alimentos y renovar el compromiso con su historia y con su territorio. La ceremonia comienza con la ‘planta de banderas’ y la presentación de los invitados. Realizan cantos colectivos y junto al fuego sagrado los mayores narran la historia espiritual y cultural de la comunidad  

Hasta el amanecer se realizan los ruegos, se pide y se agradece, hablan con las fuerzas espirituales. Es un momento muy íntimo en comunidad.

PEQUEÑO DICCIONARIO MAPUCHE

Mapudungun, lengua de
la tierra.
MAPUCHE, PUEBLO ORIGINARIO. ARCHIVO HISTÓRICO

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