Ser Masai; ser el Otro

Volviendo… África

Finalmente hemos descubierto que  (desde el principio del tiempo) no estamos solos. Existen Otros surcando también sus íntimos territorios; inventando sus mapas y viviendo allá, en los confines del mundo (del mundo propio que merodeamos a pelo del yo,  que es siempre idéntico a si mismo y termina a la vuelta de la esquina).

Hasta hace apenas algunos años, lo poco que sabíamos de los habitantes de aquellos confines, era que de alcanzarnos; a las puertas de nuestra civilizada identidad, de un lado habría extranjeros, del otro intrusos (¿qué lados?).

Pero somos caminantes y; a fuerza andar, comprobamos (es de no creer) que habitamos todos exactamente en el mismo; único, sitio (incluso se sospecha que el núcleo esencial de nuestra condición humana consiste en ser diversos, trascendentes, cada día menos definitivos y más; mucho más, con aquellos Otros de los confines).

Sabemos que existió un punto de partida, una piedra angular, una buena nueva, y hasta allí volvemos hoy (el camino siempre es de regreso). Esta vez la responsabilidad es muy grande. Llegar al corazón de África es un honor superlativo, y ser recibidos en el hogar de los Masai es definitivamente un bautismo;  recibir la divinidad (acaso el perdón). Con solo dar un paso (por favor, descalzos), podemos estrechar la mano generosa que nos invita a conocerlos.

https://www.facebook.com/Shotanz/

Acorralados entre el exterminio (perpetrado por un redil de fanáticos pastoreados por  la mano áspera del ego) y la indiferencia (de quienes no terminamos de comprender que seremos las próximas víctimas), han sido arrojados al empobrecimiento brutal, la invisibilidad y la desaparición contra natura.

Sin embargo (inmutables en dignidad y coraje) emergen, reverdecen, nos interpelan y nos empujan a re-construirnos del único modo posible: con ellos; los Otros. (todos). Smiley Hand Tanzania nos ayuda a empezar hoy la reconstrucción personal, nos invita a ser parte del futuro de cada niño Masai que nos necesita.

Somos los Otros

La creación; el cosmos, es un misterio que nos concierne íntima y esencialmente. Decidir de qué manera nos relacionaremos con la naturaleza y con los Otros; sus saberes; territorios personalísimos; tradiciones y su Dios, es tomar una posición ética que afectara el destino de la humanidad. A medida que el planeta hiperconectado se vuelve más y más pequeño, necesitamos estirarnos y ensanchar nuestro mundo interior para recibir, abrazar y celebrar la diversidad que es siempre la revelación de nuestra propia infinitud.

print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: