PARAGUAY GUARANÍ. DIVERSIDAD PODEROSA

La identidad latinoamericana se expresa y consolida en su multiplicidad étnica. Su universo cultural es un tejido de infinitas constelaciones; ancestrales cosmovisiones cuyas tradiciones, lenguas, creencias y vínculo con la naturaleza renacen del espanto una y mil vidas; inagotables y rotundas.
En medio del corazón de América del Sur se expande, fértil y perfumada, la República del Paraguay. Geografía de paisajes exuberantes, una gran biodiversidad y habitada por pueblos indígenas de los grupos tupí-guaraní y mataco-guaicurú desde el 3200 AC; quienes sufrieron con la llegada de los conquistadores en el siglo XVI, su primer gran ruptura.  


Único país bilingüe de América Latina (español y guaraní), es sin dudas fruto de la fuerza creadora y vivificante que desarrolla la diversidad cuando reconoce en sus diferencias la manifestación de la unidad originante llamada a reverdecer y dejar semillas.
El Dr. Fernando Griffith, saliente Ministro de Cultura de la República del Paraguay y Director de la Fundación Paraguay Poderoso, consciente del impulso y fortaleza de las comunidades de su nación, trabaja incansablemente para renovar la pasión que devolverá al Paraguay su poderosa pujanza.

DR. FERNANDO GRIFFITH, PARAGUAY PODEROSO.

LAS MISIONES JESUITICAS EN TERRITORIO GUARANÍ
Las comunidades indígenas del territorio y los españoles, experimentaron mutua asimilación y provecho al momento del desembarco jesuítico en tierras guaraníes. Los misioneros de la Compañía de Jesús (Orden religiosa católica, SXVII), a diferencia de otros líderes del dominio hispánico, no solo propiciaron la Paz a su llegada a América respetando la dignidad y derechos de las comunidades locales y sus cosmogonías, sino además promovieron el cuidado de sus tradiciones, creencias y lengua. Los misioneros integraron las creencias y mitos de la cosmovisión guaraní al catecismo cristiano en el proceso evangelizador, respetando la organización tribal de las comunidades y sus jerarquías espirituales.


Nativos y españoles lograron convivir armónicamente, se produjo un fecundo diálogo entre ambas culturas, en el que los dogmas de fe propios del cristianismo y las creencias indígenas dejaron la lógica de la yuxtaposición y se ofrecieron en reciprocidad. Las misiones jesuíticas guaraníes se organizaron en grupos de aldeas en torno a una plaza central en la que se emplazaba la iglesia de estilo barroco. Por más de 100 años los jesuitas estudiaron la lengua guaraní y la codificaron llevándola al plano escrito.


Cuando dos culturas  se encuentran y entrelazan respetuosamente, el horizonte se estira y propone un nuevo camino más amplio y enriquecido para todos.
La sociedad paraguaya ha soportado sucesivas pugnas de poder; desde la conquista europea del siglo XVI, pasando por la guerra de la Triple Alianza a final del siglo XIX y hasta un cruento proceso dictatorial; entre otros muchos sucesos devastadores. A fuerza de resistir tan violento derrotero histórico, el pueblo logró; finalmente, hermanado en pos del resguardo de su identidad, el gobierno democrático hasta hoy vigente.
Tal y como revela la historia han sido las mujeres paraguayas gestoras fundamentales; de la reconstrucción identitaria nacional luego de la dramática guerra de la Triple Alianza; conflicto militar en el que una coalición formada por Brasil, Uruguay y Argentina atacó al Paraguay entre 1864 y 1870; sin conseguir arrasarlo.

Fueron sus resistentes mujeres, quienes colosales, sobrepasaron sus diferencias y al ritmo de sus anhelos, recuperaron al país y dieron a luz un nuevo porvenir; articulando sus idiomas, saberes, tradiciones y derechos. Cosmólogas, sin extinguirse, rescataron de la muerte y el olvido sus raíces ancestrales y se encaminaron hacia el futuro enriquecidas en su multiculturalidad.
“Porque el hombre (…) tiene dos nacimientos. Uno al nacer, otro al morir…Muere pero queda vivo en los otros, si ha sido cabal con el prójimo. Y si sabe olvidarse en vida de sí mismo, la tierra come su cuerpo pero no su recuerdo…”; HIJO DE HOMBRE, Roa Bastos.

print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *